miércoles, 17 de junio de 2015

La Feria del Libro de Madrid, un ecosistema digno de un documental

Hoy vamos a contaros la experiencia que ha supuesto para nosotros estar en la Feria del Libro de Madrid 2015 y en la de Fuenlabrada. En esta ocasión, no quiero dar solo la información, sino que voy a ser más reflexivo, basándome más en la vivencia que en el propio hecho en sí y dando mi particular punto de vista. En fin, por supuesto que ha sido algo único, maravilloso, alucinante, divertido y todo lo positivo que os podáis imaginar, pero también nos hemos sentido como monos de circo expuestos en un escaparate. Hemos tenido que soportar cómo nos hacían la cobra, nos bufaban como ñus en celo, salían huyendo como gacelas Thomson perseguidas por una leona madre hambrienta, nos oteaban desde lontananza como si fuéramos extraños seres traídos desde lo más ignoto del mar, se concentraban a una distancia estirando el cuello como buitres leonados, o se acercaban para luego poner una mueca extraña que aún hoy seguimos sin entender. Todo un despliegue en este particular habitat, reserva literaria, que para sí lo quisiera el mejor documental de National Geographic. Lo mejor para mí no ha sido la cara y la alegría de la gente que ha comprado El Despertar que, como ya hemos repetido muchas veces, te hace sentir una felicidad inmensa, si no una anécdota que nos pasó el viernes por la mañana.